miércoles, 25 de octubre de 2017

Una horrible maniobra con el pan

Hoy he vivido una de las experiencias relacionadas con el mal, que me ha afectado en verdad de una manera directa. Vi una cosa cruel e inhumana. Tal vez al final no sea tan malo, pero es que me hizo hervir la sangre por la injusticia tan manifiesta. Pero sobre todo por el trasfondo, por el contenido que hay detrás. Si lo pienso con detenimiento, por supuesto que he visto cosas peores. Pero esto realmente me hizo perder la serenidad, a mí que me jacto de ser una persona que conserva la sangre fría, incluso en situaciones de peligro. Así que la cosa sucedió como sigue. Me encontraba en una conocida panadería de los Altos Mirandinos y pedí que me vendieran unas bolsas de pan. La presentación era de 4 panes pequeños por aproximadamente mil bolívares cada uno. Cuando estaba pagando mis bolsas de pan, dio la casualidad que se acercó una señora con un niño y pregunto cuanto costaba un solo pan. Grande fue mi sorpresa cuando se negaron a vendérselo, diciendo que ya estaban "embolsados", (No empaquetados, sino en bolsitas de asa normales) y que por supuesto la cantidad mínima que tenía que comprar era de cuatro panes. la maldad implícita era tan evidente que monte en cólera y les dije unas cuantas barbaridades y demás... la discusión fue subiendo de tono y por ultimo exigí que me devolvieran mi dinero, porque yo no pensaba comprar en esa cueva de ladrones (Obviamente 1 solo pan pequeño no debería costar mil bolívares). Así que saliendo les dije: No tengo el poder como persona de a pie de obligarlos a venderle un pan a esta señora, que contaba con eso para darle algo a su niño, pero que yo sepa, en este país la venta condicionada de cualquier producto está prohibida, y que no iban a tener que discutirlo conmigo, sino con alguien que si los podía obligar a vender un solo pan a quien lo quisiera comprar. De inmediato me dirigí a las oficinas del SUNDDE, con la desesperanza fatalista de que no iba servir de nada, puesto que la última vez que fui (hará cosa de dos años) había encontrado a los funcionarios jugando barajas en horas de oficina y por supuesto, para atenderme se dieron un postín, que más bien lo dejé así y me fui con intenciones de no regresar jamás por esos lugares. Y para que ustedes vean, me sorprendió gratamente que me atendieron de manera excelente (¿Sera por el miedo que les da el triunfo de nuestro nuevo y flamante gobernador de Miranda?) Ahora está por verse si en verdad la denuncia que estoy haciendo va a encontrar respuesta. Tan solo hace falta ir mañana a llevar el número de Rif del comercio y entonces veremos. Y Ustedes se preguntarán, ¿porque les cuento todo esto? Bueno, no se necesita tener más de dos dedos de frente para darse cuenta que que la horrenda maniobra de los panes tiene la abierta intención de causar daño, de generar malestar. Yo espero de verdad, por primera vez en la vida, que este asunto sea llevado hasta sus últimas consecuencias, porque para colmo de males, esa misma panadería recibió un crédito de la revolución para que pudiera volver a abrir sus puertas después de haber sido quemada por los guarimberos. pero tal parece que si paga el diablo. También me recuerda una comparación que hace años me hizo un amigo, refiriéndose a este tipo de gente malvada, diciendo que era como dar de comer a un perro rabioso, que, aunque lo trates bien, igual te va a morder y de paso te mata con la infección.

Gracias Camaradas, por haberle dedicado  un momento a leer esta pocas letras.

Se agradece dejar sus comentarios aqui debajo, a ver si esta (y otras cosas) estan pasando por donde ustedes viven.


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